Fantasía lésbica
PARTE II. (PARTE I)
Sentí cómo
estaba humedeciéndome al imaginarme cosas que necesitaba que pasaran, entonces
dejé de imaginar, volví a centrarme en su voz, a tomar el hilo de lo que
platicaba, me noté interesada, asentía a lo que decía y en un momento paró de
hablar, me ofreció agua y tomé su oferta. Se dirigió hacia la salida de su
cuarto, observé detalladamente sus calcetas y piernas traseras.
Si tan solo
fuera tan fácil de tomarla por atrás y besarle el cuello, si tan solo
pudiera ser más impulsiva y jalarla del cabello, pero si hiciera eso
posiblemente fracasaría en mi intento de seducirla, sería muy extraño y la
asustaría, ¡Coño!, no podía parar a mis sucios pensamientos. Regresó con el
agua, tomé el vaso y al pasar de los minutos, fingí que el agua se me tiraba
sobre la blusa.
Debido a lo
mojado, me quité la blusa dejando al descubierto mi sostén y mi busto, ella se
sonrojó y percibí su mirada sobre ellos a la vez que apartaba la mirada, ella
estaba sonrojada, era más que seguro que sí le gustaba así que solo pude sonreír apenada.
Muy en el fondo
sabía que ella no se atrevería a tener algo qué ver conmigo, observé su cuerpo
unos 10 segundos y entonces miré sus ojos, ambas sabíamos de la presencia de
nuestra atracción, cerré la puerta con seguro y me dirigí hacia ella. La volteé
y la empiné un poco, le hice el cabello hacia un lado para besarle por completo
el cuello trasero, ella jadeaba, no me puso ningún “pero”, entonces seguí mi
juego.
Le besé los
labios, su boca estaba húmeda y caliente, quité su indumentaria para dejarla
completamente desnuda, ella temblaba, no la veía muy segura de sí pero el
control ya lo tenía yo, no había vuelta atrás…
acaricié su clítoris, metí mis dedos en su vagina, estaba muy estrecha
lo cual me excitó demasiado, no aguanté más y entonces bajé hacia su vulva y
empecé a lamerla delicadamente, embriagándome de tu sabor vaginal. Lo estaba
gozando, era algo nuevo para ella y lloraba de excitación al mismo tiempo en
que gemía y me pedía más. Percibía sus contracciones vaginales, su
impregnación, su energía. Subí hacia su boca, la besé durante el tiempo en que ella
probaba su acuosidad sexual desde mi saliva. Estábamos completamente desnudas,
tocando nuestras siluetas que hervían de pecar, de hacer lo incorrecto, de
violar la moral y, sin embargo, era delicioso hacerlo.
Acariciaba sus
pechos diminutos, quería tirarla a la cama pero nos recostamos sobre el sofá,
nos besamos demasiado con unas ganas incontrolables, ella estaba exageradamente
extasiada, supongo que igual que yo, la crucé entre mis piernas para movernos
deliberadamente y hacer que nuestros clítoris se presionaran con el ritmo corporal, era todo un deleite, su cara
empapada de sudor enrojecida por el fervor, su cabello mojado, sus pezones
erectos y más la sensación de nuestras partes juntándose entre sí, era muy
placentero, estaba a punto de llegar el orgasmo cuando pude sentir que ella brotaba
en orgasmos y eyaculación, me puso demasiado, no dudé en dejarme ir e inundarme
también, seguramente nuestros gemidos traspasaron la puerta de lo fuerte que
fueron, lamí su cara para saborear su sudor y mordí sus labios para que
sangraran, meramente por salvajismo y control.




me gustan mas tu audios cori.
ResponderEliminarInteresante!
ResponderEliminarHola, gracias por pasar :D
Eliminar