Con
las piernas abiertas sentada sobre el sofá acaricio mis muslos con las yemas de
mis dedos y lo hago despacio, subo, bajo, vuelvo a subir y las sensaciones se
elevan mientras espero ardiente ese toque final. Gimo sin aún haber llegado a
tocarme la vagina, gimo porque la imaginación me lo permite, jadeo excitada
sabiendo que mis dedos están a punto de rozar mi vulva y sumergirse dentro de
mí.
Es
delicioso masturbarse; me acaricio mientras pienso en ti, saco mis dedos para
frotar mi clítoris, lo presiono circularmente, estoy húmeda gracias a mis
fantasías donde apareces entre mis piernas mirándome a los ojos, con tu ligera
sonrisa insinuando que estás a punto de comerme, y yo con gusto te doy el
permiso de hacerlo, porque me urge, porque me gustas, porque lo gozo
Te hundes entre
mis piernas y juegas con tus labios, tu saliva, movimientos y exquisitas
destrezas, me sigo masturbando queriendo imaginarte todavía más, deseo
excitarme por completo, tu boca hace maravillas con mi clítoris y tus dedos se
guían a la perfección entre mi vagina, te pido que pares, es demasiado, estoy a
punto de colapsar, no paras, sigues masturbándome y lamiendo con mis caderas
moviéndose alrededor de tu cabeza, subes a besarme los pechos, a morderme los
pezones y besarme la boca, sabes a vida, a placer, sabes a mi ardiente vagina.Y es entonces que dejo de respirar para después expulsar todo el aire con los ojos cerrados, con la boca jadeando, mis pies acalambrados, disfrutando de tan satisfactorio orgasmo.




Pero que sabroso ... cori
ResponderEliminarEs tan perfecto, haces maravillas con las letras y las imagenes, estoy enamorado :O
ResponderEliminarGracias totales Juan Carlos.
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